Proceso de Registro de una Cancelación hipotecaria

Una vez que hemos terminado de pagar el préstamo hipotecario y ha quedado saldada la deuda con el banco, esta no se cancela automáticamente en el registro; la inscripción que hizo en su día continua y por ello es necesario realizar una serie de trámites para proceder a su cancelación y eliminación en el Registro, ya que si, por ejemplo, vamos a vender nuestra vivienda, nos encontraremos con que en el Registro de la Propiedad sigue constando la inscripción (pese a haber efectuado todos los pagos de la misma a lo largo de los años).

Podemos en este caso encontrarnos ante dos situaciones diferentes:

Si ya han transcurrido más de 20 años desde que finalizamos los pagos sólo será necesario presentar una instancia en el Registro de la Propiedad, pagando los aranceles correspondientes establecidos por el registro y este procederá automáticamente a la cancelación de la inscripción.

En el supuesto contrario, si no ha transcurrido ese plazo de 20 años o hemos procedido a cancelar anticipadamente nuestra hipoteca tendremos que solicitar la cancelación para dejarla libre de cargas siguiendo los siguientes pasos:

1. Certificado de Deuda Cancelada

Lo primero que tenemos que hacer es obtener un certificado oficial de la entidad financiera donde teníamos contratado el préstamo hipotecario y que confirme que la deuda hipotecaria ha sido completamente saldada. Este documento es crucial y sirve como prueba de que no hay pagos pendientes relacionados con la hipoteca.

2. Escritura de Cancelación hipotecaria

Una vez obtenido el correspondiente certificado, lo siguiente es acudir a la notaría de nuestra elección (sin que sea obligatorio acudir a la misma con la que se firmó la hipoteca). El Notario se encargará de contactar con el apoderado de la entidad bancaria y gestionar con la misma la escritura de cancelación de la hipoteca que además será el que firmará la escritura pública de cancelación del préstamo hipotecario No es necesaria la comparecencia del propietario al acto de la firma.

3. Liquidación Impuesto Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados

Una vez que tengamos en nuestro poder la escritura de cancelación, tendremos que ir a la Delegación de Hacienda de nuestra Comunidad Autónoma u oficina liquidadora y liquidar el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (formulario 600). Haremos la presentación de la liquidación aunque no tendremos que abonar importe alguno ya que está exento.

4. Visita al Registro de la Propiedad

Dirígete a la oficina del Registro de la Propiedad de la jurisdicción donde se encuentra la propiedad. Este es el organismo encargado de registrar los cambios en el estado legal de las propiedades inmobiliarias.

Entrega la documentación completa al oficial del Registro de la Propiedad. Esta presentación incluye la escritura de cancelación hipotecaria, el certificado de deuda cancelada y la liquidación del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados (modelo 600)

5. Inspección y Validación

El Registro de la Propiedad llevará a cabo una inspección y validación de la documentación presentada. Este paso garantiza que los documentos estén en orden y que la cancelación hipotecaria cumpla con todos los requisitos legales.

6. Registro Formal:

Una vez que la inspección haya sido satisfactoria y se hayan completado todos los trámites, se procederá al registro formal de la cancelación hipotecaria en los archivos del Registro de la Propiedad. Este registro es lo que confirma legalmente que la propiedad está libre de hipotecas.

7. Recogida de Documentos

Después de que se haya completado el registro, puede recoger la escritura de cancelación hipotecaria en la oficina del Registro de la Propiedad. Este documento es crucial y sirve como prueba tangible de la cancelación de la hipoteca y su levantamiento Registral.

8. Celebración y Liberación Financiera

Finalmente, celebra el logro de la cancelación hipotecaria y disfruta de la sensación de libertad financiera al ser dueño de una propiedad libre de cargas.