Cómo vender mi casa rápido – Trucos y consejos para vender tu casa mejor y más rápido

Llega la hora de poner tu casa a la venta, en principio parece una tarea sencilla, haces unas fotos, las publicas en todos los portales que puedas y vualá, sólo queda esperar a que llegue un comprador. Por desgracia sólo hacen falta unos días para darte cuenta de la realidad. Vender un piso o una casa rápido y a buen precio no es tarea sencilla pero si sabemos los puntos clave a tener en cuenta no debería suponer un problema.

Lo primero que debes hacer es ponerte en el lugar del comprador, para él la adquisición de una vivienda significa tomar una decisión realmente complicada, que conlleva un sacrificio muy grande y tendrá una repercusión enorme durante muchos años. Pues bien, si a la otra parte le resulta tan complicado por qué podemos pensar que nosotros venderemos nuestra casa fácilmente y en un abrir y cerrar de ojos.

Después de ver que pasan los días y no recibes apenas llamadas, o, por el contrario no paras de hablar con gente que, o no es lo que busca realmente, o no le alcanza el presupuesto, o simplemente es aquel que pasaba por allí y le ha gustado la casa, (total, no hay otra cosa que hacer…). Esto sin entrar en el siguiente nivel: tu casa se transforma en un recorrido turístico más de la zona, y es que aunque no lo creas, puedes llegar a la situación en la que te planteas si cobrar o no entrada por ver tu casa, ¡Así igual sacas algo!

Bromas a parte, lo cierto es que hay varios puntos a tener en cuenta, puesto que serán clave para conseguir un buen precio y vender tu casa lo más rápido posible:

1. Documentación para la venta

Antes de poner el cartel de Se Vende a tu vivienda debes comprobar que tienes toda la documentación a mano y en regla. Para vender tu casa rápido, lo mejor es que esté registrada para tener garantía jurídica, que el catastro reconozca exactamente los metros y coordenadas que delimitan tu casa, escrituras, certificado energético, certificado de la Comunidad, recibos del IBI…

Si no cumples con estos requisitos la venta se hará muy complicada, surgirán retrasos y costes asociados que son totalmente evitables si lo preparamos todo antes de comenzar. Lo cierto es que esta tarea resulta bastante pesada pero es clave para vender el inmueble y evitar problemas posteriores.

Si llegas al extremo de que tu inmueble tiene un marrón documental, seguramente pierdas la venta y tu casa quede totalmente congelada hasta que el tema se resuelva (esto puede tardar meses).

2. El tiempo es fundamental

Si eres de esos vendedores que dicen “a mi no me urge, si no se vende mañana, ¡ya se venderá!”. Pues bien, déjame decirte que vender tu casa rápido es vender tu casa mejor. Un inmueble que lleve mucho en venta acaba generando desconfianza, se vuelve invisible para el público, genera gastos irrecuperables y es muy posible que se deteriore si no lo habitamos con frecuencia.

«El 80% de los inmuebles se venden antes de 6 meses, si la tuya tarda más, ¡háztelo mirar!«

Además, tener en cuenta los gastos que conlleva tener la casa en tus manos; comunidad, suministro eléctrico, IBI, seguro,  hipoteca… recuerda que cuanto más tiempo pase, más pagarás, y, por lo tanto, menos ganarás con la venta.

3. Precio, la clave para vender tu casa rápido

Seguro que también has dado con alguien que diga que no le hace falta el dinero, “si alguien lo quiere que lo pague bien, si no, no hay problema” o la típica de «no me pide pan, así que si consigo un buen precio bien, si no da igual». Poner un precio desorbitado lo único que hará es tener tu casa acumulando gastos que tendrás que pagar, es decir retrotraernos al punto anterior.

Puedes esperar que el mercado suba lo suficiente como para que te paguen lo que pides, en cuyo caso tendrás que tener en cuenta que el mercado compense los gastos de mantenerla.

Un economista te diría que debes aprovechar tus circunstancias presentes y evitar el coste de oportunidad de tener la vivienda en propiedad. Considerando la incertidumbre existente sobre lo que ocurrirá en el futuro lo más inteligente es vender a precio actual de mercado en un tiempo razonable, esto es conseguir un equilibrio que entre rapidez y máximo rendimiento.

«Aprovecha la ventaja para conseguir un buen precio dentro de mercado, no esperes a que llegue el ángel caído«

Y con todo esto te preguntarás: ¿y cúal es el precio de mercado?. Pues para poder calcular el precio justo es imprescindible conocer el mercado real. Hay que tener presente que los anuncios en internet no son el mercado real, pues muchos inmuebles se acaban vendiendo a un precio muy distinto al que tenían indicado en el anuncio. Para saber cuánto vale tu casa, quizás te ayude nuestro artículo: ¿Cuánto vale mi casa? Puntos clave para averiguarlo

No obstante, el mercado inmobiliario es más complejo de lo que muchas veces se piensa, la heterogeneidad de la oferta y la demanda hace que, por ejemplo, dos viviendas colindantes con los mismos metros y la misma parcela puedan tener un valor totalmente distinto. Los expertos en el sector conocemos exactamente qué se ofrece y qué es lo que se demanda, por lo que podemos calcular el precio clave que maximice el rendimiento de la operación.

4. Ordena y limpia tu casa

Este es un punto crítico para todos, pues solemos pensar que nuestra casa está perfecta para ser visitada pero hay que ponerse en el lugar del posible comprador y tener presente que no tiene ningún vínculo emocional, debe sentirse a gusto e imaginarse a sí mismo como propietario.

«Recuerda, menos es más, deja la casa con lo esencial a la vista, se trata de crear un espacio amplio y agradable visualmente»

El primer consejo es que si puedes dejes los muebles para hacer las fotos y recibir las visitas.

Lo siguiente que debemos hacer es conservar los mínimos objetos posibles, la casa debe tener los muebles y piezas de decoración estrictamente necesarios, de lo contrario el posible comprador se sentirá agobiado y no será capaz de percibir el potencial de la vivienda, cosa que no buscamos.

Otro tema a tener en cuenta es el olor, el cliente no tiene por qué enterarse de lo que has hecho para comer, ¡ventila bien y rocía un ambientador suave por toda la casa!

5. Despersonaliza

Otro factor a tener en cuenta es que la casa debe ser lo menos personal posible, se tarta de que todo el que la vea se imagine viviendo en ella, que sienta que podría ser suya. Por eso es importante que retires todo aquello que recalque quién vive o ha vivido en ella. Quita las fotos de la familia, retratos, imanes de la nevera, escudos de equipos de fútbol…

6. Reforma y arregla si es necesario

Un arreglo o una reforma puede incrementar el valor de tu vivienda muchísimo. A veces un simple desconchón en la pared que incite dudas al posible comprador sobre la existencia de males mayores provoca que éste plantee una oferta muy inferior o simplemente la descarte. Muchos de estos arreglos o reformas no suponen un coste elevado si pensamos en el beneficio que obtendremos a la hora de vender. Si li que te interesa es vender tu casa rápido sin tener que tirarla de precio, una reforma puede marcar la diferencia.

7. Negociación

Si tienes suerte puede que te toque alguien «tímido» a la hora de plantearte una rebaja en el precio, pero lo más común es que intenten rascar hasta el último euro. Saber negociar puede significar la diferencia entre una buena venta y un auténtico regalo. En este sentido, conocer el mercado te puede ayudar para saber en que posición juegas y cuál es tu papel.